EL MUNDO DE LA LITERATURA SEGÚN MARCELO ECKHARDT
Por Natalia Pascuariello
El 20 de julio de 1969 Armstrong, como comandante de la misión lunar Apollo 11, fue la primera persona que pisó
Fue esta suerte de mandato familiar que lo acercó al mundo de la literatura que él define como “un diálogo incesante con la literatura y con el mundo”.
“La literatura es una forma de comprender y construir el mundo”
Eckhardt escribió once libros, de los que publicó cinco. Su producción artística fue básicamente local.“Nací en Salta pero en 1972 llegué a Trelew por razones laborales de mis padres”. Estos avatares de la vida, hicieron que pasara la mayor parte de su infancia en esta ciudad del Sur, costumbre que lo define como un auténtico escritor patagónico. Pero Eckhardt conoce mejor que nadie los pro y contras de ejercer esta profesión en la región.
¿Cómo es ser escritor en
-Es algo bueno y algo malo. Lo bueno es que te permite escribir desde otra perspectiva. Por ejemplo, si yo escribo literatura argentina, me permite escribirla y leerla desde otro modo. Eso está bueno porque puedo aspirar a una innovación. Lo malo es que, precisamente, uno está totalmente aislado. Y eso es malo porque no te comunicás, no se te lee, se te aplica una dictadura que es la dictadura del mercado. Entonces, pasas a ser un NN.
Lo lindo es que podes innovar a lo loco. Lo feo es que puede quedar en la nada. Igualmente las cosas están cambiando. Se está conformando un nuevo campo intelectual literario acá en el Sur, en
Mil nueve noventa y tres lo sorprende con la publicación de su primer libro: “El Desertor”,una novela sobre Malvinas. Un año después llega “Látex”, flamante novela que versa sobre la atormentada vida de un monstruo estético.
Látex cuando era chico quería ser escritor. ¿Cómo es la vida de Látex hoy?
-La vida del monstruo es muy complicada , porque Látex es un monstruo estético. Creo que estaría en una gran ciudad, en Buenos Aires y seguiría experimentando estéticas. Porque ese es su alimento y desde un aislamiento, desde un underground profundo y cada vez más aislado. Seguiría trabajando en ese espacio.
A pesar de su producción “aislada”, Marcelo apunta a pensar la literatura desde otro modo: “Creo que tenemos que pensar desde otra perspectiva, no desde lo universal, que ahora sería lo global, sino que tenemos que pensar desde lo local y trabajar desde la diferencia. Es decir, entablar el diálogo desde otra perspectiva. No una subordinación cultural, porque de última esto de “lo universal- lo particular”, lo que plantea es una subordinación , una hegemonía, una dominación cultural. Tendríamos que pensar otro esquema”.
El primer libro que leyó fue “El Juguete Rabioso” de Roberto Arlt que signó tanto su vida personal como profesional. Ya en su cuento “
En muchos de textos hacés citas de escritores o prima la intertextualidad. ¿Tiene que ver esto con que “
-Si, para mí la literatura es un diálogo incesante con la literatura y con el mundo. Porque es ahí, en esa tensión donde se hace la literatura, diferentes tipos de literatura. Podés dialogar en la biblioteca o en la vida y en esos puentes y en esos traspasos.
Yo entiendo a la literatura como un diálogo, una relación continua, incesante donde uno mide la profundidad desde la distancia de uno y el mundo, de uno y la historia, de uno de la política. Es decir, la literatura son voces y uno dialoga.
“Radio La lengua” poemario y libro de relatos data de 1995. En el ‘97 sigue la línea de su producción consecutiva con “No me acuerdo”, poemas y “Trelew”, ensayos, relatos, novela. En 1998 publicó otros dos libros: uno de narraciones “Ya Fue” y la novela “Nítida esa euforia”
¿Qué estás escribiendo actualmente?
Terminé un libro de ensayos sobre literatura argentina y ahora estoy escribiendo sobre el Martín Fierro. Cuando Martín Fierro se despide de sus hijos, hace una promesa secreta con ellos, se cambia de nombre y se va - no sabemos hacia donde- ahí hace su canto: “Aquí me pongo a cantar”, cuenta toda su historia y termina el libro. Mi idea es cómo continúa ese Martín Fierro hacia adelante y hasta una posible muerte. Sabemos que Borges lo mata en “El Fin”. Como yo no quiero que muera, le busco otra historia que es cuando Fierro va a pelear con el hermano del Moreno. En mi historia, en vez de ir a pelear se va para otro lado. Y ahí empieza otra historia...
La historia de Fierro, es la historia de un Marcelo Eckhardt, un gaucho del sur que no pelea en vano, que se sirve de su arma, la literatura, para dialogar, arma con la que comprende y además, construye....
